No estoy a favor ni en contra del medicamento. Estoy a favor de la persona que ya lo está usando. Si tu médico te indicó un tratamiento con GLP-1 —Ozempic, Wegovy, Mounjaro u otro— y no sabes qué comer con tan poco apetito, este acompañamiento es para eso. Yo no receto: eso lo ve tu médico tratante. Yo te digo qué comer mientras lo usas, para que el proceso no se te vaya en músculo, en energía ni en malos ratos digestivos. Y preparamos juntas el después, porque el medicamento te quita el hambre, pero no te enseña a comer.
Para quién es este acompañamiento
Este servicio es para personas que ya están en un tratamiento con GLP-1 indicado y controlado por su médico. No es una puerta de entrada al medicamento ni una evaluación para ver si te conviene empezar: eso lo conversas con tu doctor, no conmigo.
Llegan a mí, sobre todo, personas que están viviendo algo de esto:
- Se te fue el hambre y comes muy poco, sin saber si te estás quedando corta en lo importante.
- Comes poco y, cuando comes, terminas eligiendo siempre lo mismo.
- Sientes menos fuerza en las piernas o te cansas subiendo escalas, y te da la impresión de que no todo lo que bajaste era grasa.
- Tienes náuseas, digestión lenta o sensación de estómago lleno con dos bocados, y ya no sabes qué cocinar.
- Casi no tomas agua porque ni sed te da.
- Te ronda la pregunta incómoda: ¿y cuando deje el tratamiento, qué?
Si te reconociste en dos o más de esas líneas, este acompañamiento es para eso. Si todavía no estás en tratamiento y buscas que alguien te diga si partir o no, esa no es mi pega: eso lo evalúa un médico.
Qué incluye el acompañamiento
Evaluación de cómo estás comiendo hoy
Partimos por lo real, no por lo ideal: qué comes en un día normal, cuánto te alcanza a entrar antes de sentirte llena, qué te cae mal y qué días son distintos (el asado del domingo, la once con la familia). Sin retos: necesito la foto verdadera para armar algo que te sirva.
Plan con comida real chilena, adaptado a poco apetito
Nada de listas eternas ni de ingredientes imposibles de encontrar en la feria: huevo, pescado, pollo, carne, quesillo, palta, zapallo italiano, porotos y verduras de estación, en porciones pensadas para alguien que come poco.
Prioridad en la proteína y en la masa muscular
Cuando el apetito baja mucho, lo primero que se sacrifica suele ser justo lo que más hay que cuidar. Perder músculo es un efecto ampliamente descrito en procesos de baja de peso rápida, y se nota después en la fuerza del día a día. Por eso tu plan se arma alrededor de la proteína, bien repartida y en formatos que puedas comer aunque estés sin ganas.
Manejo alimentario de las molestias digestivas
Náuseas, reflujo, digestión lenta, estómago pesado. Eso no lo trato con medicamentos —no me corresponde—, pero sí ordenamos la parte alimentaria: temperaturas, texturas, tamaño de las porciones y ritmo de las comidas. Si las molestias son intensas o persisten, te digo derechamente que lo converses con tu médico.
Hidratación
Con poco apetito casi siempre viene poca sed, y eso se nota: dolor de cabeza, estreñimiento, cansancio. Definimos una forma concreta y realista de que tomes líquido durante el día.
El plan para cuando el tratamiento termine
Para mí, la parte más importante. Una parte importante de las personas deja el tratamiento en algún momento —por costo, por decisión médica, porque se cansó—, y ahí es donde el acompañamiento importa más. Trabajamos desde antes tus hábitos y tus porciones, para que el día que el apetito vuelva no te encuentre sin nada en la mano.
Cómo funciona, paso a paso
1. Me escribes por WhatsApp
Me cuentas dónde estás: que tu tratamiento lo indicó tu médico y qué es lo que más te está complicando. Ahí mismo te explico si te puedo ayudar y cómo.
2. Completas tu ficha clínica
Te envío una ficha para llenar con calma: antecedentes de salud, exámenes, horarios, gustos y lo que te cae mal. Si tienes indicaciones escritas de tu equipo tratante, también las quiero ver.
3. Reviso y armo tu plan
Con esa información construyo tu plan: preparaciones concretas, porciones adaptadas a tu apetito actual y las adaptaciones que necesites según tu situación de salud. Te lo entrego explicado, no como una tabla que hay que adivinar.
4. Seguimiento
El plan no se entrega y chao. Nos vamos hablando: qué te resultó, qué no pudiste comer, qué cambió en tu tratamiento. Si tu médico ajusta algo, ajustamos la alimentación en consecuencia.
Qué NO incluye este servicio (dicho con todas sus letras)
Que quede claro antes de que me escribas:
- No receto. No indico, no inicio ni suspendo ningún medicamento. Nada de lo que yo haga es una indicación farmacológica.
- No ajusto dosis ni te digo cada cuánto usarlo. Tampoco te voy a decir qué marca conviene ni dónde conseguirlo. Eso es competencia exclusiva de tu médico tratante.
- No reemplazo a tu médico. Mi rol es complementario al suyo: él o ella maneja el tratamiento; yo trabajo tu alimentación mientras lo usas.
- No opino sobre si debes o no usarlo. No estoy a favor ni en contra del medicamento. Estoy a favor de la persona que ya lo está usando, y esa decisión ya la tomaste con quien corresponde.
- No prometo kilos ni plazos. Cualquier persona que te prometa una cifra exacta te está vendiendo humo. Lo que sí te ofrezco es un plan serio y acompañamiento real.
No vengo a retarte. Vengo a que no te hagas daño.
Coordinación con tu médico tratante
Trabajo a favor de tu tratamiento, nunca en paralelo a él. En la práctica:
- Si tienes indicaciones o restricciones dadas por tu médico, tu plan se arma respetándolas.
- Si tienes exámenes recientes o alguna condición de base —tiroides, resistencia a la insulina, presión alta, cirugía previa—, lo incorporo a las adaptaciones de tu plan.
- Si necesitas llevar a tu control un resumen de lo que estamos haciendo en alimentación, te lo preparo por escrito.
- Si aparece algo fuera de mi ámbito —molestias intensas, síntomas nuevos, dudas sobre el medicamento— te derivo de vuelta a tu equipo tratante, sin rodeos.
Tú no tienes que hacer de intermediaria entre los dos.
Antes de cualquier plan: cómo cuido tu relación con la comida
Hay algo que reviso siempre, con todas las personas que llegan.
Cuando el apetito baja de golpe, a veces aparecen formas de comer que duelen: dejar de comer aunque el cuerpo lo pida, sentir culpa después de cada bocado, esconder lo que se come, o pensar en el peso y en la comida casi todo el día. Nada de eso te convierte en una persona débil ni exagerada. Son señales que merecen atención de quien tiene la formación para eso.
Si en tu ficha o en nuestras conversaciones aparecen señales compatibles con un trastorno de la conducta alimentaria, te lo voy a decir con cuidado y te voy a derivar a un equipo especializado —salud mental y nutrición clínica trabajando juntos— antes de entregarte cualquier plan. No es un portazo ni un rechazo: es ponerte primero.
Quién es Alejandrina
Soy Alejandrina Varela, nutricionista titulada de la Universidad Finis Terrae, con más de trece años de ejercicio y más de ocho mil pacientes acompañados. Atiendo de forma totalmente online, con pacientes en distintas regiones de Chile.
En el último tiempo me encontré con un grupo que estaba quedando en tierra de nadie: personas en tratamiento con GLP-1, con indicación médica al día, pero sin nadie que les dijera qué poner en el plato ahora que el apetito es mucho menor. El médico maneja el tratamiento. La alimentación diaria, la proteína, las náuseas, la once y el después: eso es lo mío.
Trabajo directo y sin sermones, en chileno, con comida de tu barrio. No trabajo con laboratorios y no tengo ningún interés en que uses o dejes de usar un medicamento.
Cómo empezar
Si ya estás en tratamiento y quieres dejar de improvisar con la comida, escríbeme por WhatsApp y cuéntame tu situación. Con eso te digo si te puedo ayudar y cómo funcionaría tu acompañamiento. Sin presión: si no es el momento, también te lo voy a decir.
Si ya lo usas, que sea sin perder músculo y sin pasarlo mal comiendo.
Aviso importante: el contenido de esta página es de carácter educativo y no sustituye una consulta médica. El acompañamiento nutricional aquí descrito no reemplaza el diagnóstico, el control ni las indicaciones de tu médico tratante, quien es el único responsable de manejar tu tratamiento farmacológico. Ante cualquier síntoma, duda o cambio en tu tratamiento, consulta directamente con tu equipo de salud.
Preguntas frecuentes
¿Atiendes online a todo Chile?
Sí. Es completamente online y trabajo con personas de distintas regiones del país. Toda la comunicación es por WhatsApp: la ficha clínica, la entrega de tu plan y el seguimiento. Los ingredientes que uso son de acceso común en Chile.
¿Necesito receta para trabajar contigo?
No necesitas mostrarme una receta, pero sí necesito que tu tratamiento esté indicado y controlado por tu médico. Yo no receto ni evalúo si corresponde que uses uno: mi trabajo parte del hecho de que ya estás en tratamiento. Si tienes exámenes recientes, me sirven para adaptar tu plan.
¿Hablas con mi médico?
Trabajo siempre a favor de tu tratamiento y de las indicaciones que te haya dado. Si necesitas llevar a tu control un resumen de lo que estamos haciendo en alimentación, te lo preparo por escrito. Y si aparece algo fuera de mi ámbito, te derivo de vuelta a tu médico. No opino sobre su indicación ni la modifico.
¿Qué pasa si dejo el medicamento?
Es algo que trabajamos desde el principio. Una parte importante de las personas deja el tratamiento en algún momento, y ahí es donde el acompañamiento importa más: si no tienes hábitos y porciones instaladas, el apetito vuelve y te encuentra sin herramientas. La decisión de suspender o continuar la tomas con tu médico.
¿Esto es una dieta keto?
No necesariamente. Trabajo distintos enfoques según lo que necesites y lo que indique tu equipo médico. Con poco apetito la prioridad no es un estilo de alimentación de moda, sino asegurar la proteína, cuidar la masa muscular y mantener la hidratación.
¿Cuánto dura el acompañamiento?
Depende de en qué etapa estés y de cómo evolucione tu tratamiento. Hay personas que ordenan su alimentación en unas semanas y otras que prefieren seguimiento sostenido. Lo que no voy a hacer es prometerte resultados en una cantidad determinada de kilos o de semanas: eso no sería serio.
Lee también: qué comer si usas un GLP-1 · proteína y músculo · náuseas · el después del tratamiento
¿Empezamos tu acompañamiento?
Cuéntame tu caso por WhatsApp. Yo no receto — eso lo ve tu médico. Lo que hago es acompañarte con la alimentación mientras lo usas.
Contenido educativo. No sustituye la consulta médica ni indica o contraindica medicamentos: el tratamiento farmacológico lo maneja tu médico tratante.
Atiendo online también fuera de Chile