Si estás buscando una nutricionista en Santiago, lo más probable es que tengas dos dudas antes que cualquier otra: dónde queda y cuándo te pueden atender. Te respondo las dos de entrada, sin vueltas: atiendo 100% online, y por eso da lo mismo si vives en Providencia, en Maipú, en Colina o en Puente Alto. La consulta es la misma y no tienes que cruzar la ciudad para tenerla.
Sé que «online» todavía suena a menos para algunas personas. Llevo trece años ejerciendo y he atendido a más de ocho mil pacientes, y te puedo decir que en nutrición pasa lo contrario: el seguimiento a distancia funciona mejor que la visita cada dos meses a una consulta. Acá te explico por qué, qué incluye, cuánto cuesta y cómo saber si es para ti.
Por qué la consulta de nutrición funciona bien a distancia
La nutrición no se resuelve en la consulta. Se resuelve en tu cocina, en el almuerzo del trabajo, en la once del domingo y en la noche que llegaste cansada y no sabías qué comer. Ahí es donde se gana o se pierde, y ahí es donde la consulta presencial tradicional nunca llegó.
Una consulta presencial típica en Santiago funciona así: te ves con la nutricionista, te dan una pauta impresa, te vas, y te vuelven a ver en un mes. Si el jueves de la primera semana te encontraste con un problema, ese problema se queda contigo cuatro semanas.
Trabajando en línea eso cambia. Nos vemos por videollamada para la evaluación, y después el acompañamiento sigue por escrito durante todo el proceso. Me mandas la foto de la etiqueta en el supermercado y te contesto ahí mismo. Me cuentas que llevas tres días con dolor de cabeza y ajustamos. Te llegó una invitación a comer afuera y resolvemos qué pedir. Eso es lo que mueve la aguja, no el lugar donde nos conocimos.
Y hay algo práctico que no es menor en esta ciudad: no pierdes dos horas en el trayecto. Ni pagas estacionamiento. Ni cancelas porque llovió, porque el metro estaba colapsado o porque no encontraste con quién dejar a los niños. La adherencia sube por razones muy poco románticas, y esa es una de ellas.
Qué incluye la consulta
La primera sesión es una evaluación completa por videollamada. Antes de vernos te mando una ficha clínica para que la completes con calma: antecedentes de salud, medicamentos, exámenes recientes, historia de peso, cómo comes hoy de verdad, horarios, actividad física, sueño y cómo te llevas con la comida. Esa ficha me permite llegar a la sesión sabiendo de ti, en vez de gastar la hora preguntando lo básico.
Desde ahí armo tu plan. No es una pauta genérica con nombre puesto arriba: se construye con tus horarios reales, lo que efectivamente comes, lo que no vas a comer nunca aunque te lo ponga, tu presupuesto y tu condición de salud.
Después viene lo que de verdad importa, que es el acompañamiento. Durante el plan me escribes cuando lo necesites y yo te respondo. Ajustamos sobre la marcha. Nadie sigue un plan idéntico durante tres meses; los planes que funcionan son los que se van corrigiendo.
Para quién sí, y para quién no
Prefiero ser clara con esto, porque nos ahorra tiempo a las dos.
Funciona bien si quieres bajar de peso con un método que puedas sostener, si tienes resistencia a la insulina, hígado graso, síndrome de ovario poliquístico o prediabetes, si estás en menopausia y sientes que lo que te servía antes dejó de servir, si tienes hipotiroidismo controlado, o si simplemente estás cansada de partir el lunes y abandonar el jueves.
No es para ti si buscas bajar diez kilos en un mes, si quieres una pauta y nada más —para eso hay pautas gratis en internet y no me necesitas—, o si estás en tratamiento por un trastorno de la conducta alimentaria. En ese último caso el trabajo lo tiene que dirigir un equipo especializado, con psiquiatría y psicología, y yo te oriento hacia dónde ir.
Tampoco reemplazo a tu médico. Si tomas medicamentos o tienes una patología en control, seguimos trabajando con tu tratante, no en paralelo a él.
Cuánto cuesta y cómo se paga
El acompañamiento cuesta $30.000 al mes e incluye la evaluación, el plan y el seguimiento durante todo el período. No cobro la consulta y después el plan aparte.
Si tienes isapre, es muy probable que puedas recuperar una parte. Desde septiembre de 2025 la Circular IF/N°508 de la Superintendencia de Salud estableció que todo beneficiario tiene derecho a la cobertura de la consulta de nutricionista, sin que dependa de tu índice de masa corporal como pasaba antes. Escribí una guía aparte con el trámite paso a paso: cómo pedir el reembolso de la consulta de nutricionista. Y si no sabes si tu plan la cubre, acá está cómo revisarlo en cinco minutos.
Con Fonasa el escenario es distinto: no reembolsa consultas particulares. Sí tienes la atención por la vía institucional en tu Cesfam, derivada por tu médico.
«Nutricionista» y «nutrióloga» no son lo mismo
Esto genera confusión constante y vale la pena aclararlo, sobre todo si estás comparando a quién ver.
Una nutricionista es una profesional universitaria de Nutrición y Dietética, con cinco años de formación. Evalúa tu estado nutricional, diseña el tratamiento alimentario y hace el seguimiento. Es la profesional que te acompaña en el día a día de lo que comes. En mi caso soy titulada de la Universidad Finis Terrae, registro N°220535.
Un nutriólogo es un médico: estudió los siete años de Medicina y después hizo la especialidad en Nutrición Clínica, que en Chile imparten la Universidad Católica y la Universidad de Chile. Al ser médico, puede diagnosticar enfermedades, pedir e interpretar exámenes y recetar medicamentos.
¿A quién ver? Si tu tema es cómo comer —bajar de peso, ordenar tu alimentación, manejar resistencia a la insulina desde la comida, sostener un cambio en el tiempo—, la nutricionista es la profesional indicada. Si necesitas diagnóstico médico o tratamiento farmacológico, necesitas al médico. Muchas veces la respuesta correcta es a las dos, trabajando juntas, y eso es exactamente lo que hago con los médicos tratantes de mis pacientes.
Cómo empezamos
Me escribes por WhatsApp y conversamos tu caso antes de que pagues nada. Te pregunto qué buscas, te cuento si creo que te puedo ayudar y, si no es lo que necesitas, te lo digo. Si seguimos, te mando la ficha clínica y agendamos la videollamada.
Sin formularios eternos ni esperar tres semanas por una hora.
Fuentes
- Superintendencia de Salud de Chile. Circular IF/N°508, 8 de septiembre de 2025, sobre cobertura de la consulta de nutricionista en isapres.
- Colegio de Nutricionistas Universitarios de Chile. Perfil y campo profesional de la nutricionista.
- Fonasa. Modalidad de Atención Institucional y Modalidad Libre Elección.
Preguntas frecuentes
¿Atiendes presencial en Santiago?
No. Trabajo 100% en línea, y es una decisión, no una limitación: me permite acompañarte durante todo el mes en vez de verte una vez cada treinta días.
¿Sirve igual si vivo en regiones?
Sí. Atiendo desde Arica hasta Punta Arenas, y también a chilenas que viven fuera del país. La videollamada y el seguimiento funcionan igual.
¿Necesito derivación médica para consultar contigo?
Para atenderte conmigo, no. Si vas a pedir reembolso en tu isapre, la primera consulta del año calendario sí requiere la indicación de tu médico tratante.
¿Cuánto dura la primera sesión?
Alrededor de una hora. Como la ficha clínica la completas antes, ese tiempo lo usamos para conversar tu caso y armar el plan, no para llenar datos.
¿Tengo que hacer dieta keto sí o sí?
No. La cetogénica es la estrategia que más trabajo y en la que me especialicé, pero no es la única y no le sirve a todo el mundo. Si tu caso pide otra cosa, hacemos otra cosa.
¿Y si no me acomoda después de la primera sesión?
Me lo dices. Prefiero mil veces que me lo digas a que desaparezcas y sigas donde partiste.
¿Lista para bajar de peso sin rebote?
Soy Alejandrina Varela, nutricionista keto en Chile con más de 8.000 pacientes desde 2013. Conoce mi plan de dieta cetogénica personalizado o escríbeme por WhatsApp y partimos esta semana.